Devoción Sanjuanera prevalece en tierras trujillanas

Valera, La Mesa de Esnujaque, Betijoque, Pampanito y Carache rindieron devoción al santo patrono Juan El Bautista, precursor de Cristo, con manifestaciones culturales y religiosas.

Los tiempos de dificultad económica y el luto empañó las festividades, en honor a San Juan Bautista, en las localidades trujillanas; sin embargo la devoción religiosa y cultural se hizo sentir, al estar enraizada al pueblo.

La fecha patronal que coincide con el recordatorio de la Batalla de Carabobo dio inicio de manera protocolar, en todo el país. El municipio Valera llevó a pasear a su patrono, por el casco central, en los hombros de sus devotos y entre música de banda.

Para la Alcaldía de Valera la fecha es sinónimo de cultura y de esa manera recordaron a Juan Bautista, en la Plaza Bolívar con tambores, danza y teatro luego de la misa.

En La Mesa de Esnujaque, municipio Urdaneta dónde se prepara el dulce típico trujillano: el curruchete, también llevaron en hombros al santo patrono, por las calles.

Culminó la novena en su honor, la adoración al Santísimo Sacramento, y la dedicación especial de los Giros de San Benito que bailaron para San Juan. Todo un espectáculo de cultura y fe en el día especial cuando los pobladores se reúnen en la plaza, a compartir con sus familias y amigos.

Los caracheros solían llevar la fiesta patronal por todo lo alto, con templetes, ferias, caballos, reinado y otros, puesto que además de San Juan, se celebra el aniversario de fundación de Carache, pero ha mermado el aporte económico para ese motivo, y los actos se centraron en lo religioso.

Las montañas de mayor riqueza indígena que tiene el estado Trujillo, es Carache fundada hace 458 años al oeste del páramo La Nariz, y al margen del río que lleva el nombre del cacique cuica Karachi, como lo indica el blog de prensa del gobierno municipal. Con austeridad recordaron el día histórico de fundación, a cargo de Juan de Villegas, Francisco Infante y Francisco Terán en 1.561

Y dónde la tradición indígena también hizo reverencia al Precursor de Cristo fue en Betijoque, otro ejemplo de policromía cultural que evidencia la mezcla de fe, e historia por la celebración del 24 de junio.

Por toda la avenida principal del poblado hasta la casa cultural condujeron al patrono, y en frente a la iglesia el canto y danza indígena brilló para el disfrute de los coterráneos, protagonizado por los artistas locales, entre ellos el alcalde José Leonardo Chirinos.

Con la misa solemne en la Iglesia San Juan de Pampanito se homenajeó al santo; en esa localidad estaban acostumbrados a la romería de San Benito, elección de la reina, desfile y conciertos de música llanera.

Pero la muerte trágica, de un trabajador de la alcaldía hace unos días dejó de lado, los motivos para celebrar.

Sin recursos económicos no es posible realizar fiestas patronales, pero para los pueblos trujillanos es importante mantener encendida la llama de la devoción, fe y cultura, que forma parte de su idiosincrasia.

Patricia Araujo

Corresponsal de Comunidad Valera estado Trujillo Premio Municipal de Periodismo Pompeyo Oliva 2019 Estamos para servir. Contáctanos patriciaperiodistavalera@gmail.com

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: