Huecos, piedras y derrumbes abundan en las carreteras trujillanas

La vía hacia Boconó, Agua Viva, Trujillo, Timotes y la panamericana desde Valera parece campo minado, ante los múltiples huecos, piedras y derrumbes

Nada ha mejorado desde el año pasado, en lo que tiene que ver con el mantenimiento y arreglo de las principales vías de comunicación terrestre del estado Trujillo.

El tránsito hacia cualquier localidad trujillana es una simulación de campo minado, una travesía de baches, huecos, piedras, derrumbes y más.

La autopista General Cruz Carrillo Valera-Trujillo apenas logra su objetivo, pero la falta de mantenimiento es evidente.

Conducir hacia Boconó dejó de ser agradable, por su clima y verdes parajes; el encanto se acaba ante los desniveles de la carretera troncal 007 y el punto álgido de la falla, en la curva  apenas hace dos días recibe un «pañito de agua tibia».

Allí trabaja maquinaria pesada para acondicionar el paso, pero sólo está habilitado un canal; el hundimiento de la carretera continúa y requiere de mayor inversión.

Si hablamos de la vía a Agua Viva, el trabajo de corrección de la falla de borde en el sector San Miguel no se culminó, al parecer porque el terreno arcilloso cedió aún más.

El plan que ejecutaba la gobernación quedó a medias, ante las lluvias de hace meses, apenas un canal lograron habilitar para todo tipo de vehículos. En el lugar permanece material y maquinaria, pero sin ningún tipo de uso.

Con relación a la trasandina hacia el municipio Urdaneta y Timotes, estado Mérida el caso es similar; derrumbes y huecos se encuentran los conductores a cada metro.

Valera Noticias

Patricia Araujo

Corresponsal de Comunidad Valera estado Trujillo Premio Municipal de Periodismo Pompeyo Oliva 2019 Estamos para servir. Contáctanos patriciaperiodistavalera@gmail.com

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