Luego de 13 días fue hallado el cuerpo sin vida de Julen en el pozo de Totalán

Los servicios de emergencias han recuperado el cadáver del pequeño tras 13 días de búsqueda

Los enormes esfuerzos de los equipos de rescate han resultado en vano. Julen, el niño de dos años que cayó en un pozo en Totalán (Málaga) el domingo 13 de enero, ha sido hallado muerto a la 1.25 de este sábado, después de 13 jornadas de intensa búsqueda. Los servicios de emergencia han activado la comisión judicial para proceder al levantamiento del cadáver. Minutos antes de activar todos los protocolos se ha avisado a la familia del pequeño.“A la 1.25 de esta madrugada, los equipos de rescate han accedido al punto del pozo donde se buscaba a Julen y han localizado el cuerpo sin vida del pequeño. Se ha activado la comisión judicial”. Con este mensaje lanzado desde la Subdelegación del Gobierno a las 2.21 de esta madrugada, a más de 100 medios de comunicación, se ponía punto final al intento frustrado de rescatar con vida a Julen Roselló. Casi dos semanas llenas primero de incertidumbre y después de desencanto en cuanto se empezaron a comprobar las adversidades con las que el gigantesco dispositivo de búsqueda se topaba sobre el terreno.

Tras encontrar el cuerpo sin vida de Julen, una dotación de la Guardia Civil se dirigió a la casa que una familia de Totalán había cedido a los padres del niño, Victoria García y José Roselló. Allí se concentraban también familiares y conocidos de la pareja venidos de todas partes. Un vehículo patrulla de la Guardia Civil con las luces de las sirenas encendidas frente a la puerta presagiaba noticias en el interior, algo que llamó la atención de unas 40 personas que hacían noche en el pueblo para mostrar su apoyo a los padres de Julen. Se apostaron frente a la casa en silencio y en mitad de la noche, alrededor de las dos de la mañana. Fue entonces, media hora antes de que la Subdelegación del Gobierno confirmase el fallecimiento, cuando varios llantos procedentes de la casa y los abrazos de los familiares en el exterior hicieron correr la noticia de que el niño podría haber sido encontrado ya.

Los trabajos para el rescate se dilataron por la orografía del terreno, los materiales que lo componen y las dificultades de la maquinaria para llegar hasta donde se ubica el agujero, con más de 100 metros de profundidad. Un agente de la Guardia Civil fue el último en participar en los trabajos de rescate del pequeño, después de que los miembros de la Brigada de Salvamento Minero abrieran una galería para acceder a la perforación en la que había caído el pequeño desde un pozo auxiliar que costó enormes esfuerzos horadar por las dificultades que planteaba el terreno. El de la brigada ha sido un trabajo arduo y lento. Para que pudieran cavar el túnel horizontal que les ha llevado donde estaba Julen debieron superar numerosos obstáculos y tomar grandes medidas de seguridad. Incluso han tenido que realizar hasta cuatro veces pequeñas detonaciones de explosivos para derrotar a la roca. También esperar a que se solucionaran diversos problemas con el entubado de la cavidad vertical por la que descendieron. Finalmente, su tarea ha resultado en vano.

El Pais de España.-

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