Beatificado el médico popular de Latinoamérica: el trujillano José Gregorio Hernández Cisneros

Bregando por años y años, múltiples organizaciones religiosas y sociales buscaban «por cielo y tierra» la aceptación de las curaciones milagrosas realizadas por José Gregorio Hernández, el médico trujillano que hoy ha sido aceptado por la Santa Sede, como Beato.

La crisis venezolana y pandemia mundial ha quedado, en este momento del 19 de junio del corriente, en segundo y tercer plano. Venezuela y Trujillo no tienen más que el corazón rebosante de alegría, orgullo e inmensa fe, por la santificación del médico de la familias latinoamericanas.

Ha sido José Gregorio Hernández Cisneros, quién ha podido reunir las virtudes humanas, con las profesionales y celestiales.

En vida se le conoció por su bondad, servicio a los enfermos y pobres, a cualquier hora, llevándoles sanación con sus conocimientos adelantados para la ciencia del momento. No cesaba en pregonar la fe y obediencia a Dios.

Con la muerte trágica en Caracas, la asistencia médica del Dr. Hernández tomó forma divina. Cientos de testimonios de curaciones presenciales, operaciones, visiones, manifestaciones en materiales solo comprensibles con la palabra: Milagro, aumentaban y aumentaban de manera inexplicable.

El recelo de El Vaticano contra el médico de los pobres fue muy larga, y no por falta de pruebas, sino por la inconsistencia en el proceso para la presentación de estas, desde la vivencia de los sanados y las rigurosidades médicas, las únicas válidas para la gracia de santificación.

En la iglesia La Candelaria- Caracas donde reposan los restos, hay un numeroso grupo de feligreses esta tarde acompañando al nuevo santo venezolano

Sus pacientes predilectos siempre fueron ancianos y sobre todo niños, por eso una niña ha logrado llevarlo al altar oficial mundial. Ha sido Yaxuri Solórzano de 13 años, del estado Apure, la bendecida con la sanación milagrosa por intercesión del trujillano Dr. Hernández Cisneros.

La niña fue víctima de un disparo en el cráneo, durante una situación de robo en el año 2017, y perdió mucha sangre, huesos y masa encefálica, lo que científicamente tiene como consecuencia algún tipo de discapacidad mental o motora, y ella está perfectamente sana. La familia Solórzano Ortega ha había encomendado a El Venerable.

Y finalmente la alegría retorna a Venezuela, con el médico trijillano universal, que por la fe y devoción popular ha sido merecedor de múltiples apodos, como Mano Goyo, Goyito Milagroso, además de El Venerable, Médico de los Pobres y Siervo de Dios.

La Arquidiócesis de Caracas ha anunciado que esta noche, en todas las iglesias del país habrá un repique de campanas para celebrar la elevación a los altares, y cada familia debe reunirse y orar en sus hogares en su nombre.

Una curiosa expectativa es que, a Mano Goyo se le recuerda por su estampa elegante, de traje y sombrero negro o bata blanca, pero siempre con sombrero y ahora cuándo la santificación le otorga la imagen celestial, asociada a la aureola de los ángeles, y Santísima Trinidad entonces surge la inquietud: ¿Sería un santo con sombrero?

Artistas y organizaciones han creado múltiples artes, en su honor, como las que hemos utilizado en este reporte.

El último escalón que había logrado Mano Goyo, como Venerable fue el 16 de enero de 1986; total que después de 34 años la Santa Sede lo aceptó, más el pueblo lo tenía como santo, debido a los milagros concedidos.

El repique de campanas en Isnotú desde el mediodía, al conocerse la noticia. Así lo difundieron los sacerdotes del Santuario Niño Jesús, lugar de nacimiento del Beato José Gregorio Hernández.

Patricia Araujo

Corresponsal de Comunidad Valera estado Trujillo Premio Municipal de Periodismo Pompeyo Oliva 2019 Estamos para servir. Contáctanos patriciaperiodistavalera@gmail.com

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: