Trujillo valle de balas: Siete muertos en un día, análisis

Cuando la llamada tierra de la paz sale de su letargo suele hacerlo con días tan sangrientos como el 19 del mes en curso, tres enfrentamientos armados entre antisociales y la policía dejaron este saldo.

El martes, 19 de febrero, los cuerpos de seguridad de la entidad trujillana sostuvieron un enfrentamiento en el municipio La Ceiba y dos intercambios de disparos en la ciudad de Valera, aún la población queda aturdida con la fatal cifra.

*Los tres sucesos*

*La primera balacera ocurrió en el sector San Benito, de la parroquia El Progreso, del municipio La Ceiba, a las diez de la noche, cuando una comisión de la GNB estaba en una zona boscosa,

Freddy José Sandrea Chirinos, de 19 años de edad, junto a otro joven, de 20 años, sin identificar, atacaron con dos escopetas a los uniformados, en el enfrentamiento los civiles resultaron heridos y fallecieron, ambos estan relacionados con la banda criminal “El Nichito”.

El segundo ocurrió en la urbanización José Humberto Contreras, en el sector Uno del municipio Valera, en horas del medio día una comisión del CICPC realizaba averiguaciones por un caso extorsión con dólares, uno de los hampones fue identificado como Cristian Josué Laguna Rojo, oficial, y los otros dos, aún sin identificar, al detectar a los funcionarios atacaron con dos escopetas y un arma de fuego calibre 9 mm, presumen que son de la banda “Carlos Pepe”, Laguna estaba destacado en la cárcel de Trujillo.

Y el último intercambio de disparos fue entre la FAPET y dos antisociales en sector El Pescado, de la parroquia San Luis, del municipio Valera, a las tres de la tarde. Franklin Alexander Becerra Rivera, de 24 años de edad y Yuniel Eduardo Moreno Avendaño, de 23 años, atacaron a los oficiales en una zona enmontada, ambos fueron neutralizados y tenían antecedentes criminales por robo.

*Análisis*

Los tres hechos con víctimas fatales ocurrieron por el manejo de armas de fuego por civiles con historial delictivo y un funcionario que utilizó su arma de reglamento para delinquir, ante la gran cantidad de pistotas, escopetas y escopetines industriales y de fabricación casera en las calles trujillanas no es de extrañar que ataquen a la ley antes de ser capturados para pagar por sus crímenes, el control de armas sería la solución más práctica para disminuir la cantidad de bajas y eliminar este tipo de enfrentamientos armados.

Valera Noticias.-

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