Juegan con la salud delinquiendo con las medicinas

La especulación y reventa de medicamentos, así como la de alimentos, ha dejado visible la peor cara del ser humano. Por eso el pueblo se queja de la falta de «Mano dura»

Sólo quién tiene la urgencia por situaciones de salud o accidentes acude sin pensarlo dos veces a las instituciones del sistema público. Ahora además de la atención de emergencia requerida sólo a allí se puede acudir, puesto que para el pueblo, el hombre y mujer de a pie, llegar a un recinto de salud privado es imposible de pagar, y sin pagar no te atienden, así de claro.

Y lo que queda en evidencia «por los caminos verdes» o «cuentos de pasillos» se puede comprobar en carne propia, la reventa de medicamentos y especulación.

Hay que ser millonario para poder tener acceso a las medicinas.

Gran parte del personal de salud en las instituciones públicas se prestan para ello, el interés por la sanidad del enfermo o calmar el dolor del paciente quedó en último plano, y lo que hacen llamar necesidad o «rebusque» para hacer dinero adicional, dio paso sin ninguna vergüenza al delito.

La delincuencia detrás de los medicamentos tiene un ejército, a todos les conviene porque estando dentro de los hospitales o ambulatorios pueden lograr acceso, los toman y esconden y luego revenden.

El gobierno lo sabe, y en diversas oportunidades ha investigado casos en el Hospital Pedro Emilio Carrillo de Valera como del que tuvo conocimiento en diciembre pasado y estuvo presente la GNB y recientemente con la detención de tres personas del Ivss Juan Motezuma Ginnari de La Beatriz, por parte del Cicpc.

«Mano dura» ha faltado y por eso parece no haber freno a tanto delito entornos a los medicamentos en hospitales.

Apenas dos casos conocidos de un delito consecutivo, que golpea al pueblo quién se muere en los hospitales por falta de las medicinas que el Estado tiene y suministra aunque no sea suficiente, pero que de igual manera va a parar a manos de delincuentes de la salud que los revenden.

Entonces la sanidad, medicina y alivio es exclusivo de los millonarios o los que hacen «de tripas corazón» para obtener antibióticos, anticonvulsivos, analgésicos así como para enfermedades como diábetes, hipertensión y ni hablar de cáncer, sida y leucemia.

Un tratamiento mínimo con antibióticos por cualquier infección requiere ocho días de atención y un blíster de 10 pastillas oscila entre Bs. 7 y Bs. 10 millones al día de hoy, tal como lo evidenció Valera Noticias en una cadena nacional de farmacia.

Quién tiene empleo requiere más de dos meses para invertir todo su salario en un tratamiento como ese, pero ¿Cómo hace el que no los tiene?

Valera Noticias.-

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