Tradiciones trujillanas de Semana Santa en riesgo por la crisis

El pueblo trujillano es reconocido por ser una de las entidades que procura cumplir con sus tradiciones y la religión es uno de los pilares fundamentales, por esto, la Semana Mayor está llena de costumbres gastronómicas y de fe, que por la situación-país corren el riesgo de desaparecer.

Estas tradiciones se han convertido en un «sacrificio» para la población que no las quiere dejar morir, los altos costos, la falta de muchos rubros alimenticios y la poca confiabilidad de su frescura por los problemas en el servicio eléctrico afectan la postura culinaria de estos días santos.

El pescado

Es el plato principal en época de cuaresma, preparado de múltiples formas frito, antipasto, horneado, con verduras, es una manera de honrar la mesa y a la familia cristiana, pero en cada municipio los costos varían desde costosos a muy costosos, en la ciudad de Valera fluctuan de siete mil bolívares soberanos el pescado sencillo fresco tipo bagre y en catorce mil el seco, en Boconó puede llegar a los dieciséis el seco y a diez el fresco, en Trujillo capital está en algunas zonas al costo de Valera y en las carnicerías a más alto precio.

Además de los elevados costo el producto no es 100% confiable por la inestabilidad del servicio eléctrico y el poco o nulo cumplimiento del cronograma de la regulación de voltaje, que afectan su refrigeración y la frescura de los distintos pescados, muchos procuran comprarlo salado, porque su duración es de mayor tiempo, pero la cantidad de pescado fresco en los comercios este año es menor que los anteriores.

Antes la dieta de estos días religiosos se podía suplir con productos procesados como los enlatados, pero sus costos y las presentaciones tan pequeñas imposibilitan que sean vistos como una opción, la lata de atún mediano llega a los nueve mil bolívares y la de sardina del mismo tamaño a los seis mil soberanos, con cada lata pueden comer precariamente dos personas.

Los dulces

Los dulces caseros típicos de la Semana Santa también sufren ante la crisis, el alto precio de la azúcar y el cambio constante del costo de las frutas y especias hacen que todo varíe en los postres de la temporada.

El kilo de azúcar está en promedio a unos seis mil bolívares soberanos por lo que la panela que ronda los 2500 es la opción más utilizada, por otro lado el higo, coco, lechosa, sapallo, clavos de olor, anis estrellado, vainilla, arroz, gelatinas, leche, huevos, harina de trigo, mantequilla suelen salirse mucho o poco del presupuesto familiar.

Comidas complementarias

Ningún trujillano puede olvidar la sopa de pan, los garbanzos, las ensaladas de verduras y pollo y las frituras, pero el pan es algo escaso en los hogares, los garbanzos desaparecieron de los anaqueles, el pollo está fuera del alcance de muchos y las verduras varian de precio por semana, muchos rubros elementales han sido sacados del menú por sus precios y obtención.

Pero continúa la fe

Aunque la situación del país ha empeorado por la falta constante del suministro eléctrico, el agua potable y el gas doméstico la población mantiene una postura indomable ante la adversidad, la tradición de los siete templos, los viacrusis vivientes, los rosarios, los ramos y las creencias siguen arraigadas en un pueblo noble, que espera poder perpetuar su legado en el país.

Valera Noticias.-

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