Tres millones de venezolanos se protegen gracias a las remesas

De acuerdo con un estudio de la firma Datos en enero de este año 63% de la población indicó que en los últimos doce meses un familiar se mudó al extranjero

Gracias a la emigración crece el número de venezolanos que cuenta con el escudo de las remesas para protegerse. De acuerdo con un estudio de la firma Datos al cierre de enero de este año 14% de la población mayor de edad, es decir, unos tres millones de personas, reciben dinero, alimentos y medicinas que les son enviados desde el exterior. En septiembre de 2017 la proporción se ubicaba en 12%.

El 14% que está recibiendo remesas se divide en 11% de la población que solo obtiene dinero a través de envíos de dólares o euros y 3% que en medio de la escasez de productos básicos recibe divisas, alimentos y medicinas.

En medio de la incesante escalada de los precios y las distorsiones del mercado cambiario, contar todos los meses con una cantidad de dólares, así sea un monto bastante bajo, determina una diferencia notable en la vida de una familia. Pilar Martínez es española y a sus 70 años trabaja como cocinera en un restaurante de Caracas. Explica que su hijo se mudó a España en 2016 “porque tiene la doble nacionalidad y es administrador. Gracias a Dios consiguió trabajo y todos los meses me manda doscientos dólares, con eso yo y mi esposo, que ya no trabaja porque está muy mayor, estamos viviendo sin privaciones”.

Al igual que la inmensa mayoría de quienes envían remesas el hijo de Pilar vende los dólares a través del mercado negro. Le transfiere las divisas a la cuenta en el exterior de un comprador que está en Venezuela y este comprador le deposita a Pilar los bolívares. La razón para utilizar este sistema es clara: en el mercado oficial el gobierno controla el precio del dólar y la cotización se ubica en 49.500 bolívares mientras que en el mercado negro el billete verde se vende en torno a 400 mil bolívares.

Como cocinera Pilar obtiene un sueldo mínimo integral de 1,3 millones de bolívares al mes, pero por los 200 dólares que le envía su hijo solo en marzo recibió el equivalente a 36 meses de trabajo. “Con el dinero que nos manda nuestro hijo mi esposo y yo podemos hacer mercado sin problema y pagar otras cosas como consultas médicas y medicinas”, explica.

Para quienes padecen alguna enfermedad como Enrique Zapata que sufre un temblor involuntario en un músculo del cuello y cada cuatro meses debe inyectarse un medicamento que le alivia el movimiento, la caja que le envía su sobrina desde Bogotá es la salvación: “Me envía una encomienda con la medicina, algunas veces le hemos pedido cosas más simples como antibióticos o pastillas para el dolor de garganta que no se encuentran en las farmacias”, relata.

En ciudades como Miami han proliferado las empresas de Courier que ofrecen el envío de cajas a Venezuela mediante el sistema puerta a puerta.

Diario de Las Américas.-

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